¿Te ha ocurrido alguna vez que sientas que no puedes parar de comer, aun habiendo comido mucho? O que notes de nuevo sensaciones de hambre, aun estando lleno/a. Quizá hayas sentido en algunos momentos concretos esa necesidad imperiosa de comer dulces o fritos. De repente tienes el impulso de abrir la nevera o el armario en busca de alimentos muy concretos, a menudo hipercalóricos.

¿Alguna de estas situaciones te resulta familiar?

Este hambre no busca nutrir tu cuerpo, no tiene un objetivo orgánico o alimentario como tal; el objetivo es emocional. Te sientes estresado/a, ansioso/a, triste, en alerta, preocupado/a… Así que tu cuerpo te pide que le administres cualquier calmante que tengas a mano.

Hambre emocional: ¿Qué es?

La comida puede tener un efecto ansiolítico y antidepresivo inmediato y muy potente, y tu cerebro lo sabe, pero muchas veces este efecto es poco duradero y contraproducente a largo plazo. Consigues sentirte mejor momentáneamente, segregando sustancias como la dopamina o las endorfinas a través de la ingesta de azúcares y grasas, la mayoría de veces procesados.

Pero muy poco después reconectas con tu malestar, que probablemente proviene de una situación no resuelta, y el ciclo se vuelve a iniciar.

Esto, además, tiene un efecto boomerang. Una alimentación poco equilibrada, rica en glúcidos y lípidos casi siempre procesados, a medio-largo plazo contribuye al aumento del estrés y la ansiedad.

Así que, al final, ese donut «tan merecido» tras un día tan y tan estresante está incrementando tu estrés, aunque sientas alivio cuando lo comas y aunque el objetivo sea, paradójicamente, reducirlo.

Relación sana con la dieta

Como ves, este donut no es la solución, sino parte del problema. Quizá una parte de la solución sea aprender a regular esas emociones de otras maneras más saludables y duraderas. Construir una relación sana y equilibrada con la comida y con nuestro cuerpo.

Detectar y comprender qué nos pasa y por qué, como paso previo e indispensable a la reconducción de las situaciones que nos estén desequilibrando emocionalmente.

A veces podemos necesitar ayuda. Si es tu caso, estamos aquí para ti.

Mireia Valera
Dirección
Psicología General Sanitaria
Esp. Psicopatología Clínica y Terapia Contextual
Num. Col. 22209