Cuando hablamos de que algo es paradójico nos referimos a que puede revelarse como algo que, a priori, parece contrario a la lógica.

Mente paradójica

Así es, nuestra mente a veces puede resultar contradictoria. ¿Te ha pasado, por ejemplo, que alguna vez hayas querido olvidar un evento vergonzoso? Seguro que en más de una ocasión has metido la pata flagrantemente, has tenido un olvido inexplicable o has dicho algo muy poco adecuado. ¿Y qué deseas con todas tus fuerzas tras esto? Exacto: olvidarlo, hacer como si nunca hubiera pasado, suprimirlo de tus recuerdos como quien resetea el ordenador.

¿Qué es lo que suele ocurrir cuando deseas olvidarlo y pasar página? Lo más común es que tu mente responda paradójicamente, haciendo que repases a todas horas el suceso, una y otra vez de una forma tortuosa y agotadora. Y da igual si quieres hacerlo o no, eso es absolutamente indiferente. Tu mente te traerá pensamientos intrusivos y descontrolados sobre este tema de forma más o menos frecuente durante un tiempo.

Lo cierto es que, en realidad, cuanto menos quieras pensar en ello, cuanto más luches contra estos pensamientos, con mayor fuerza te sacudirán.

¿Sigues pensando que lo más útil es resistirte a pensar en ello?

Este es un buen ejemplo de cómo funciona la paradoja de tu mente. ¿Te apetece conocer algunos más? Aquí te dejamos algunos más:

Desconectar para conectar

Muchas veces se necesita desconectar para poder conectar. Conectar en exceso nos lleva a la saturación. Información, responsabilidades, emociones, empatía, dificultades del día a día… Y vuelta a empezar.

Desconectar para conectar

Tengo que llegar puntual, estar presente con mis hijos/as, cuidar mis amistades, pasar tiempo con mi pareja, ser un/a buen/a profesional, leer para estar informado/a, sacar tiempo para comprar y organizar el día a día, ser resolutivo/a constantemente, estar de buen humor en cualquier situación para todo el mundo…

Tengo que, tengo que, tengo que… ¿te agotas solo con pensarlo? Cómo no, lo extraño sería quedarse indiferente.

En algún momento todos/as necesitamos resetearnos. Y hacerlo -desconectar- al final no deja de ser una responsabilidad para con nosotros/as mimos/as. Porque, después de tooooodo esto… ¿dónde estás tú?

La respuesta más saludable quizá debería ser: después de todo esto no; debo de estar antes.

Estar mal está bien

De hecho, estar mal a veces es de lo más normal (siempre como sinónimo de habitual).

Permítete estar mal aunque sea desagradable. En algún momento, cuando toque, este estado dará paso a otro que, desagradable o no, será igualmente valioso.

Estemos mal cuando lo estemos, y centrémonos en estar lo mejor posible sabiendo que, a veces, estar lo mejor posible significa no estar bien.

Y esto todas y todos podemos tolerarlo.

Cuando menos es más

Menos es más; mente paradójica

Eres muy resolutiva/o y comprometida/o, así que te impones una lista de cosas a hacer infinita cada día a la que ni por casualidad puedes llegar. Resultado: te sientes poco capaz y frustrada/o, te reprochas no haber conseguido esos objetivos tan poco realistas. Menos exigencia, es más eficiencia. 👍

Tu pareja es una persona muy independiente, y a veces le notas lejos. Te asusta que pueda ir a más, así que buscas mil formas de tenerle cerca. Resultado: él cada vez reivindica más su necesidad de independencia y se aleja, y tú sientes culpa e impotencia al dejarte llevar por esos pensamientos ansiosos que te hacen confundir su autonomía con abandono. Menos invasión, es más cercanía. ❤️

Quieres perder peso, así que te propones restringir de tu alimentación todo aquello que no sea verde o rojo de natural. Resultado: en nada notas cambios en tu estado de ánimo, estás irritable, desmotivada/o y muy estresada/o, así que al pasar por delante de la panadería arrasas con pastas dulces y saladas de todo tipo y color. Poco después te sientes defraudada/o y triste por no haber conseguido mantener esas restricciones tan estrictas y poco sostenibles en el tiempo. Menos restricción, es más estabilidad. 🌸

¿Se te ocurre alguna otra situación en la que menos sea más?

Mireia Valera
Dirección
Psicología General Sanitaria
Esp. Psicopatología Clínica y Terapia Contextual
Num. Col. 22209